La Real Orden de Caballeros de Santa María de El Puig rinde homenaje a su Celestial Patrona
7 Septiembre 2025
Una destacada comitiva de Caballeros y Damas, encabezada por su Lugarteniente Mayor, participó con devoción en los actos centrales organizados por el Ayuntamiento, los Clavarios y la Comunidad Mercedaria.
En un marco de solemnidad, tradición y profunda fe, se desarrollaron las celebraciones en honor a Santa María de El Puig, Patrona de la localidad y de la propia Real Orden de Caballeros que lleva su nombre. Los actos, que congregaron a una multitud de fieles y vecinos, contaron con la participación institucional y devocional de la Real Orden,
Una importante y nutrida comitiva de Caballeros y Damas de la Real Orden, s, tomó parte en los oficios religiosos y en la procesión. Al frente de la misma se encontraba su Lugarteniente Mayor, quien ejerció la representación máxima de la institución, encarnando el espíritu de servicio y lealtad que define a esta milicia caballeresca.
La organización de las celebraciones fue fruto de la colaboración ejemplar entre el Excmo. Ayuntamiento de El Puig, la Cofradía de Clavarios y la Comunidad Mercedaria del Real Monasterio de Santa María de El Puig. Este trabajo conjunto garantizó el desarrollo impecable de unos actos que buscan honrar la historia y la fe de todo un pueblo.
Un momento de especial significación fue la Santa Misa, celebrada en la basílica del Real Monasterio. La ceremonia estuvo presidida por el Padre Provincial Rvdo. P. Juan José Gálvez Prior de la Comunidad Mercedaria y participo el Consiliario Eclesiástico de la Real Orden, el Padre Anglés, se destacó el papel de Santa María como faro de esperanza y unidad, y dedico una reflexión a la labor actual de la Orden en la defensa y promoción de los valores cristianos y los ideales de la Merced, en favor de los más necesitados.
La festividad no solo sirvió para renovar la devoción hacia la Patrona, sino también para reforzar los lazos de fraternidad entre los miembros de la Real Orden y el pueblo de El Puig, demostrando una vez más cómo la tradición y la fe continúan vivas y como un elemento aglutinador de la comunidad.